El Wakizashi Kuro Saya con Rodela Grulla, una pieza que combina la tradición guerrera japonesa con la maestría artesanal de Toledo, es mucho más que una simple espada ornamental. Es una obra de arte que evoca la elegancia, la sobriedad y la belleza de la cultura japonesa.
Una hoja forjada con maestría y tradición
La hoja (Nagasa) de este wakizashi ha sido forjada a mano en acero al carbono, un material apreciado por su resistencia, durabilidad y capacidad para mantener un filo agudo. El acanalado de la hoja no solo añade un detalle estético, sino que también reduce su peso y mejora su equilibrio. El templado a mano, una técnica ancestral transmitida de generación en generación, mejora las propiedades del acero, haciéndolo más resistente a la flexión y a la rotura. La hoja, con su diseño elegante y su filo impecable, es un testimonio de la habilidad y la dedicación de los artesanos toledanos.
Una guarda que refleja la elegancia y la tradición
La guarda (Tsuba) de este wakizashi presenta un bonito remate grabado con motivos alegóricos al plumaje de la grulla, un detalle que añade un toque de distinción y simbolismo a la pieza. La grulla, un ave venerada en la cultura japonesa, es un símbolo de longevidad, felicidad y buena fortuna. La Tsuba, además de su función estética, protege la mano del usuario de golpes y cortes, lo que la convierte en un elemento funcional y esencial de la espada.
Una empuñadura que ofrece comodidad y seguridad
La empuñadura (Tsuka) está elaborada en madera forrada con piel, lo que proporciona un agarre cómodo y seguro durante su manejo. La piel, además de ser un material resistente y duradero, añade un toque de autenticidad y calidez a la empuñadura. El cordel negro trenzado (Tsuka-ito) que recubre la empuñadura no solo añade un detalle estético, sino que también refuerza el agarre y evita que la mano resbale. El ensamblado de la empuñadura se realiza a través de pernos tallados con motivos japoneses tradicionales, lo que añade un toque de autenticidad y sofisticación a la pieza.
Una saya que protege y embellece la espada
La saya, con Kojiri clásico, está elaborada en madera lacada en color negro, un color que evoca la sobriedad y la elegancia. El sageo, a juego en color negro y dorado, añade un toque de distinción y complementa la estética general de la espada. La saya no solo protege la hoja del wakizashi, sino que también es una obra de arte en sí misma, con detalles cuidadosamente elaborados que reflejan la estética y la tradición japonesa